Testimonio de Dick Davis

Me llamo Dick Davis. Comencé mi recorrido por las mazmorras de la homosexualidad a la edad de seis años. Permanecí esclavo de mis apetitos carnales durante casi toda mi vida de adulto, volviéndome cada vez más y más empedernido al homosexualismo. Aunque me convertí al cristianismo cuando tenía doce años, me encontraba esclavizado por unos intensos deseos, de los cuales no me podía librar por más que lo intentara.

Deseoso de poder llegar a ser libre del vicio y de vivir una vida "normal", busqué la libertad por medio de programas de enfoque humanístico, tanto de índole cristiana como secular. El problema era que me había puesto a buscar las respuestas en los lugares equivocados; es decir, consulté a las criaturas en vez de al Creador. Podríamos decir que en lugar de "leer el Manual del Manufacturador", me puse a consultar la guía telefónica.

Entonces supe de "Libertad a los cautivos" y me matriculé en el curso "Puerta de esperanza", que era exactamente lo que había estado buscando. Desde que comencé la lección del Día 1, empecé a experimentar un cambio en mi vida, al tiempo que la gracia de Dios obraba en mi ser. A medida que me dejaba guiar por las enseñanzas del curso, y mi mentor me impartía ánimo y oraba por mí, el Señor Jesús me iba nutriendo con Su Agua Viva, y fue transformándome en una nueva criatura.

Era simple y sencillo, pero funcionó. Y eso era precisamente lo que yo necesitaba. Cuando terminé las 60 lecciones del curso, experimenté una libertad como nunca soñé que pudiera existir. Sentía paz, y había alcanzado la victoria sobre mi anterior conducta homosexual. Entonces supe que no me podía quedar callado: tenía que contárselo a otros. ¡Es mi deseo que tú seas el próximo esclavo libertado por la gracia y la misericordia de Dios, para Su gloria y honra!